Esta pandemia se pelea desde diferentes ángulos, cada cual ve y vela por sus intereses, pero ojo … el daño que las medidas que la pandemia acarrean a nuestro país (a diferencia de otros países que la han manejado con más inteligencia y menos hígado), son letales, rescatar la Patria de estos daños, empieza después de la cuarentena.
La diferencia es muy sencilla de distinguir, los borrachos de popularidad, necesitan tener su legión de aplaudidores, así como lo velorios antiguos tenían sus plañideras, o sea aquellas señoras a las que pagaban, simplemente por llorar, aun sin conocer al difunto … es igual

Parte diario: 41 contagiados, 0 recuperados y 2 fallecidos.

Digo yo, y dicen muchos … y si nos tranquilizamos? Si nos ponemos a pensar un segundo, y le hacemos frante a esta pandemia con calma, con Dios en nuestros corazones, con nuestra identidad salvadoreña a flote?
De niño, solo una vez me llevaron al circo, una vez fue suficiente, le tomé fobia, miedo …a los payasos, antes ese era el sentimiento, temor … hoy de grande, es diferente … les tengo pánico.
Nuestro país es maravilloso, la farándula de la que carecemos (Gracias a Dios!) en el medio artístico, la suplen los y las políticas (Gracias a Belcebú …. probablemente).

“Antes, cuando había dictadura, vos sabías quien era el enemigo, porque usaban uniforme, hoy, que ya no hay dictadura, estamos más reprimidos que entonces, aunque a los malos no los distinguimos … todos sabemos que están”. (Charly García).
Durante la última década, Silicon Valley ha aprendido que las noticias son un negocio complicado, costoso y de bajo margen, del tipo que, si no se tiene cuidado, puede convertir a un CEO tímido en un villano internacional y hacer que lo arrastren ante el Congreso.

Nuestra taza de abortos crece día a día, nuestra falta de conciencia y educación sexual supuestamente nos hace más ignorantes.

Te considerás una persona romántica o más bien un poco cursi? Dependiendo de la forma de actuar y de las personas que estén alrededor nuestra forma de actuar puede resultar romántica o cursi. Un gesto que pensás que puede ser muy romántico, para tu pareja o incluso para tus amigos puede ser toda una cursilería.