Necesitas ordenar los billetes en orden ascendente en tu cartera? Poner el volumen en número par o impar? Tenés manías peores o más ridículas, como rascarte el testículo izquierdo antes de patear un penal en los partidos con los cheros? Guiña un ojo y tira la cara a la derecha cuando está ansioso? Este post es para usted …
Ahí estamos políticamente los salvadoreños, a la derecha de la izquierda y a la izquierda del centro, o sea en ninguna parte.

Alguno de estos junios deberíamos considerar subirnos a la azotea de la Torre Telefónica por ejemplo, abrir los brazos y dejarnos caer al vacío, solo para probar la sensación de ingravidez, la falta de peso, lo más parecido a volar digamos …

Estos días de zozobra, incertidumbre, yo digo, yo te callo, te contradigo, te peleo, me enojo, lo que para vos es si para mi es no …y vetado encima, los pitos, las vuvuzelas, las cacerolas … la Sala.

Cuando Don Tiger Woods, un 19 de febrero de 2010, hombre acostumbrado a ganar millones pagándole palos a la pelotita de golf, declaró abiertamente que tenía adicción a la pornografía y se retiraba del juego hasta sanar, puso nuestra vista sobre el asunto …se puede ser adicto al porno?
Esta pandemia se pelea desde diferentes ángulos, cada cual ve y vela por sus intereses, pero ojo … el daño que las medidas que la pandemia acarrean a nuestro país (a diferencia de otros países que la han manejado con más inteligencia y menos hígado), son letales, rescatar la Patria de estos daños, empieza después de la cuarentena.
La diferencia es muy sencilla de distinguir, los borrachos de popularidad, necesitan tener su legión de aplaudidores, así como lo velorios antiguos tenían sus plañideras, o sea aquellas señoras a las que pagaban, simplemente por llorar, aun sin conocer al difunto … es igual

“Dios mío, si con el beber te ofendo, con la goma te lo pago y hasta me quedás debiendo …” (Adagio popular muy repetido por bebedores).

La noche brillaba con todo su esplendor, abajo, las luces de la ciudad iluminan caminos desiertos que pareciera por un momento que dan al mismo sitio, un par de sombras invaden las aceras. Arriba, las estrellas titiritan quizás de frío. Los Domingos tienen la magia de terminar demasiado pronto. Esta conversación se lleva acabo detrás de las paredes de una casa en particular.

Hace 45 años todavía estábamos en el siglo pasado. Yo escribía canciones, tocaba en un grupo de Rock, trabajaba medio tiempo en un Blockbuster, todo valía la pena menos nada.