
Alguno de estos junios deberíamos considerar subirnos a la azotea de la Torre Telefónica por ejemplo, abrir los brazos y dejarnos caer al vacío, solo para probar la sensación de ingravidez, la falta de peso, lo más parecido a volar digamos …

Estos días de zozobra, incertidumbre, yo digo, yo te callo, te contradigo, te peleo, me enojo, lo que para vos es si para mi es no …y vetado encima, los pitos, las vuvuzelas, las cacerolas … la Sala.

Cuando Don Tiger Woods, un 19 de febrero de 2010, hombre acostumbrado a ganar millones pagándole palos a la pelotita de golf, declaró abiertamente que tenía adicción a la pornografía y se retiraba del juego hasta sanar, puso nuestra vista sobre el asunto …se puede ser adicto al porno?
Esta pandemia se pelea desde diferentes ángulos, cada cual ve y vela por sus intereses, pero ojo … el daño que las medidas que la pandemia acarrean a nuestro país (a diferencia de otros países que la han manejado con más inteligencia y menos hígado), son letales, rescatar la Patria de estos daños, empieza después de la cuarentena.
La diferencia es muy sencilla de distinguir, los borrachos de popularidad, necesitan tener su legión de aplaudidores, así como lo velorios antiguos tenían sus plañideras, o sea aquellas señoras a las que pagaban, simplemente por llorar, aun sin conocer al difunto … es igual

Parte diario: 41 contagiados, 0 recuperados y 2 fallecidos.

Digo yo, y dicen muchos … y si nos tranquilizamos? Si nos ponemos a pensar un segundo, y le hacemos frante a esta pandemia con calma, con Dios en nuestros corazones, con nuestra identidad salvadoreña a flote?
(Este post fue escrito hace casi 15 años, cuando la vida y el nacimiento de mi hijo varón, me galardonaron con la medalla de padre … nunca lo publiqué, hoy, este día, cobra aun más, mucho más sentido).

Para hacer “esas cosas” (llamaremos así “esas cosas” a lo que comúnmente denominamos como …. eh …. “esas cosas”), los salvadoreños ocupamos una serie de locaciones físicas, estacionarias o ambulatorias.
Romeo y Julieta sí existieron, pero no eran italianos, sino que vivieron en la India y se llamaban Malava y Malati.