
So pena que me excomulguen, porque esto de la proliferación del porno online es tratado con dureza punitiva por la Iglesia …hay algo que no podemos negar, existe.
El famoso libro de Mary Shelley, no era conocido en esta parte cuscatleca del mundo, cuando una joven estudiante de ciencias, a la que no le dejaban ejercer medicina por aquello de la misoginia de la época (una mujer no puede ser profesional universitaria!), creó vida.
Éramos independientes, libres, tan libres que ni vestirnos necesitábamos, porque nadie había venido a decirnos que nuestras partes pudendas, eran nuestras vergüenzas ….
Digo .. y disculpe la confianza, se lo pregunto a usted a nivel de cherada, como amigo .. que no lo somos vaya, pero ya he escrito más de una vez en este blog, que se le respeta …

“¿Que más pedir? Con tu amor,
mi rancho, un árbol, un perro,
y enfrente el cielo y el cerro
y el cafetalito en flor…” (Alfredo Espino “Un Rancho y un lucero”)