“Nunca discutas con un idiota, la gente a tu alrededor puede no notar la diferencia” (Emmanuel Kant).

Creo que todo empieza con la celebración de nuestro último aniversario, estábamos en un restaurante y de pronto, de la nada, vi una reacción rara en tu cara, una mirada que no me pertenecía. Ingenuo como suelo ser, seguí la línea de tus ojos y justo entraba un fulano al lugar, quien no sé quién es … ni conozco … pregunto inocentemente …

No pretendo ser crítico cinematográfico, nada más alejado de eso, voy una o dos veces al cine al año, si la película me llama la atención, si no, eso de pasarme dos horas sentado viendo una enorme pantallota me suena a pérdida de tiempo …
Pobrecito paisito el nuestro, donde gente mata gente por encargos de $ 50. 00 pero nadie nunca tiene la culpa de nada, donde no hay un centavo ni partido por la mitad en ninguna parte, pero todos jugamos a la eterna “presumidera” de apariencias .. aparentando, ostentando, hablando
…cosas que no somos
…cosas que no tenemos.

No que eran John, Paul, George y Ringo y paremos de contar ?
Pues si, si queremos verlo en valores absolutos … sí, pero en algunos momentos de la historia de “The Beatles”, fueron necesarios (de una u otra manera) algunos músicos para echar la mano, en diferentes circunstancias.

El circo llegaba a Sermeño, pequeña población del occidente nuestro, nombrada a la usanza de antes, en base a la estación de ferrocarril de los primeros dueños de esa finca … una vez cada de vez en cuando, o sea, pueblo chico, circo de pueblo …