Es como en un “Big Brother” concebido en la más febril fantasía de George Orwell, los salvadoreños somos vigilados, espiados, señalados, apuñalada nuestra privacidad a diario y sistemáticamente.

Todavía nos recuerdo, tu y yo y una amiga del lado de afuera de la puerta de juncos, avisando si alguien venia, tratando de hacer o deshacer el amor frenética y sudorosamente, mientras ahogábamos nuestros gritos y jadeos escuchando Radio Saigón.
Necesitamos tener unas gónadas del tamaño de un huevo de avestruz; el empuje y la garra de un jugador de la Selecta de Playa, es más, tres pulmones como tienen los guerreros de playa.

Ah hombres pecadores del mundo! Qué suerte tenemos de haber nacido en esta Patria inverosímil y de a ratos bastante bizarra, llamada El Salvador …
Yo soy Timoteo Pampa
un gaucho que no conoce usted …

Varios famosos “de antes” de sábana inquieta
Mesalina (Esposa de Claudio, Emperador de Roma)
Catalina la Grande (Zarina de Rusia)