
Tuve a Dios, y tuve fortaleza para desafiar al diablo, tuve un hogar y éste era remanso de descanso de mi ser exhausto reposando sobre tus rodillas, tuve canciones y tuve poesía, tuve verdades y tuve mentiras, tuve sueños y tuve desvelos …


La muerte es la mayor tragedia de la vida, pero de la que ninguno de nosotros puede escapar. De hecho, algunas personas a lo largo de la historia han muerto de maneras realmente extrañas, algunas de las cuales pueden etiquetarse como ridículas …

Se habrá fijado que quien menos hace es a quien más le falta tiempo … pensarán que somos pendejos?
Tal vez porque, al igual que el Redentor, supieron, al dar sus primeros pasos sobre la arena, que su vida estaría destinada a cargar una cruz.