
Semáforo rojo. Se junta gente que quiere cruzar, uno a cada lado de la Juan Pablo II. Enfrente también. El semáforo demora. A excepción hecha de los buseros, los semáforos les valen chonga y a los policías también les vale chonga que a los buseros les valga chonga …. Comienza a llover

Equilíbrame tú que me conoces bien
que sabes cada detalle
de mi corazón y mi piel ...
El enamorado, despechado y abandonado, aquel que entregó su vida por amor y espera en vano el regreso del amor que se fue, el que masculla versos y canciones sin sentido sintiéndolas y entabla pláticas con el cielo falso, mira fotos viejas y se pone a llorar ...

Querido Baldomero:
Perdóname si no te he escrito antes, pero debo de serte sincero, no he tenido mucho ánimo de tomar el lapicero, ya sabés que escribir con las patas cuesta, aunque hay muchos que han hecho de la escritura de esa manera su forma de vida, se llaman troles y escriben con las “patas” no con el cerebro, pero ese no es el tema …
Por si las moscas … salimos en defensa del famoso insecto, antes que por aquellas bobadas de la vida, por no tener la boca cerrada … no vaya a ser que nos terminemos tragando una.
Tus pies son mi suicidio…
recorrer tu estructura desde ahí.

Ojos postizos, rojizos, ojerizos, con el alcohol y el humo fronterizos, lentes de contacto debajo de esos falsos rizos, nada queda de lo que Dios hizo, ayer color mestizo, hoy rubia cenizo, quien es el autor intelectual de semejante crimen?… hay que denunciar a quien lo hizo.

… se vale llorar, que llorar también es de hombres. De hombres, mujeres, niños y niñas que lloraron el domingo en el Sergio Torres, unos por los gases lacrimógenos, otros por que entendían que una ilusión se había roto … parcialmente.
Existe un cuento lindo , de momentos pegados , a un deseo , a una dulce realidad que se acomodó en los rincones de mi piel , que el tiempo marco como tatuajes en recuerdos de arrebatados instantes donde fue un solo beso la llamarada de pasión , que nos hizo sentir más de lo esperado .
Nacidos en el sur racista
Martin tenía un grave problema: era negro. Se dio cuenta en su inmediata niñez, apenas comenzó a caminar las hostiles calles de Atlanta en Georgia, en la poco tolerante década de los veintes.