Las estalactitas crecen y cuelgan desde el techo de las cavernas, por el contrario, las estalagmitas crecen desde el suelo.
Tu amor me causa inmensa alegría, gozo, gratitud, esperanza
Yo te amo inmensamente mi amor, eres lo que le da sentido y dirección a mi vida ahora. Mi propósito de ser y amar, eres tú.
Orbita y gira y gira , sobre horizontes de felicidad ... da vueltas y vueltas ... envuelta en las nebulosas de la dicha, del amor y de este milagro de darnos vida ... Nuestro Planeta Eternidad ...
Sabes amado mío?
Muchas veces me pregunté si algún día tendría la fortuna de encontrar el verdadero amor... ese amor que, dicen, llega una sola vez en la vida y que no todos tenemos la dicha de conocer. Y entonces, un día que parecía como cualquier otro, hace ya más de cuatro décadas, llegaste tú a mi vida.
Sin previo aviso, sin que yo pudiera siquiera imaginar lo importante que llegarías a ser para mí, y sin saberlo, cambiaste mi vida.

La sucesión sin pausa de puntos marítimos, todos dibujados en un horizonte de 360 grados, no indican otra cosa que el mismo principio, que arrancan en su mismo final, donde empezaron ...

Debo ser sincero
yo ya no te esperaba …
Aunque no haya descolgado tus retratos
Ni guardado tus fotos
como es fácil darse cuenta …


Claro, los puntos de vista son diferentes, algunos se regocijan viendo por centésimo cuarta vez la tal película del desdichado barco, para cerciorarse de que Leonardo Di Caprio, en efecto muera en las gélidas aguas del Atlántico Norte …

Las rebeliones y disturbios en escenarios deportivos, no son, para nada nuevos, el 13 de enero de 532, en el Hipódromo de Constantinopla, cuando estaba previsto que comenzaran las carreras de carros, miembros de los equipos Azules y los Verdes suplicaron en voz alta al emperador Justiniano, que mostrase misericordia a los dos hombres que la Diosa Fortuna había rescatado de la horca. Uno era azul, otro Verde … Justiniano no era de ninguna facción.

Sintió una pulsación dentro de su cuerpo, algo que le presionaba el pecho, las arterias, el corazón. Se sentó en la cama y el dolor no se le quitaba, tomó un calmante para mitigar el dolor que sentía dentro de su cuerpo, el somnífero lo dejó postrado en la cama. Una persona con traje, corbata, sombrero de copa, pantalón ancho, todo de color negro se le acercó a la cara y le susurró: