
Estar aquí entre tus brazos, es el aliciente ideal, viviendo esos silencios pendientes, hace que me conecte una y otra vez a ti, que no exista nada más placentero que sentir tus labios regalando besos, por mi piel, que hacen que tiemble de deseos por ti, mas que ayer mejor que antes.
Mejor que ese antes en intermedios,
supiste de nuevo hacer la fiesta que organizas dentro de mí,
desinhibiendo mis deseos, nuestros deseos
Esto es para ti, mi siempre sol atrapado en el pasado
Tu el que me perdías en la realidad,
Tu mi refugio de deseos seguros y constantes ....

De pronto me dices que me necesitas,
y mis labios no tienen la respuesta ,
pero los latidos del corazón lo dicen todo,
por mi ....
Somos los tristes escombros que dejó el alud
despojos de lo que fuimos
y quizás nunca
volveremos a ser

A la luna le gusta cantar
cuando todos nos dormimos ...

Harto, yo que nada tuve nunca
Y sin embargo pretendo tenerlo todo siempre
parece que perdí algo

Las nuevas formas del Imperialismo, ya no requieren Ejércitos, armas, batallas, planos de conquista, infantería, marina … no. Solo requiere de payasos que tengan la habilidad de multiplicarse y atienden las indicaciones de sus jefes, de los que pagan para vender falacias que oculten la realidad.

“Dios mío, si con el beber te ofendo, con la goma te lo pago y hasta me quedás debiendo …” (Adagio popular muy repetido por bebedores).
Anne Bolena es quizás la más famosa de las seis esposas del rey Enrique VIII. Se casó con el monarca británico en 1533 y pronto dio a luz a una hija, seguida del aborto espontáneo de un hijo que nació muerto. El "fracaso" de Anne en producir un heredero varón finalmente llevó a Enrique a acusar a su esposa de seducirlo usando brujería.