Porque siempre estuve repleto de carencias pero nunca carecí de todo …
Llegamos al borde de la locura
Todo inició en un abrazo contigo,
más veloz aún el sentimiento
que la emoción ...
Con embrujo de arena y destellos de sol
desnuda la tarde la luna al amor
Te veo de lejos con tu figura atroz!
eres tan hermoso como rayo de sol ...
Con un hola pudimos acercarnos,
con timidez honrosa nos dimos la mano
Por una vez dame de beber,
la última gota de vida y placer
antes de morir entra a mi piel.
Circunstancialmente yo dejo de ser yo, me convierto en una bestia abyecta, ponzoñosa, un alacrán venenoso, sin la más mínima pretensión de dañar a nadie … y en realidad no daño a nadie, aparte de a mí mismo …
Equilíbrame tú que me conoces bien
que sabes cada detalle
de mi corazón y mi piel ...
Me fascinan tus besos,
fundidos con los besos míos...
Duele, como pocas cosas duelen en la existencia … podemos reventarnos el cráneo buscando culpables y vamos a encontrar quinientos … pero diluir las culpas entre quinientos, una vez más, deja ningún culpable y múltiples incertidumbres.
El alegre y regordete abuelo que se cuela en nuestras casas cada 24 de diciembre es querido en todo el mundo y conocido por muchos nombres. ¿Pero deberías llamarlo Papá Noel, San Nicolás o Papá Noel? ¿Cuál es la diferencia? ¿De dónde vino? ¿Es un santo cristiano o una marioneta corporativa?