Temblando una vez más contigo
cobijándome con tu piel,
Me fascinan tus besos,
fundidos con los besos míos...
Como un día cualquiera
me viste, te ví, me miraste
como un niño mira a su madre
después de una larga espera,

Tirada en mi cama con una sonrisa
totalmente debilitada por tanto deseo de ti
No esquives tu hombría de mi ser
átame despacio a tu silueta,
apriétame con el calor de tus manos como brasas prendidas
Ya son las 5:50
no te apartes de mí

No hay silencio en esta noche fría
no hay silencio en este amor desesperado

Nuestros padres que nos protegieron con la idea de preservar nuestra inocencia nos enseñaron a la vergüenza, aquellos que temieron nuestro cuerpo cambiante y nuestra creciente curiosidad nos enseñaron el desprecio.

Nos hemos dado a la tarea, y enhorabuena sea así con mi buen amigo Alex Hasbún, de bucear y dejar documentados los hallazgos de barcos hundidos, frente a nuestras costas.
Tiene dos componentes interesantes

Dijo “no quiero”, se envolvió en mil mantas a pesar del calor y en medio de la oscuridad me quedé con la visión de su cabellera larga escondida en medio de una frontera de almohadas …