
Mientras el profesor de marras nos restregaba la papeleta de examen de nuestro hijo con un hermoso 1.8 de calificación, o sea recontra reprobado, y con peligro de perder el año, me preguntaba … donde había volado el coeficiente intelectual de mi hijo en los últimos dos años ?

Vamos a darnos prisa, lentamente ... con calma, porque estamos apurados, así como la famosa frase de el Quijote, que paradójicamente nunca fue escrita por Miguel de Cervantes que dice ... "Vísteme despacio Sancho, que estoy apurado" ... así lentamente ... porque urge.
Es como en un “Big Brother” concebido en la más febril fantasía de George Orwell, los salvadoreños somos vigilados, espiados, señalados, apuñalada nuestra privacidad a diario y sistemáticamente.

Se llamaba Sebastián, Nicolás y Pedro y eran trillizos por unanimidad, era prácticamente imposible diferenciar el uno del otro.

El profesor, veterano y retirado, con una pensión miserable, encuentra el regocijo entre tantas y tantas memorias de sus épocas de docencia.
Como están cambiando los restaurantes en el mundo, y particularmente en nuestro país … la austeridad que no practica el Gobierno, la practican en los restaurantes de un tiempo a esta parte … se ha dado cuenta verdad?