
Mientras el profesor de marras nos restregaba la papeleta de examen de nuestro hijo con un hermoso 1.8 de calificación, o sea recontra reprobado, y con peligro de perder el año, me preguntaba … donde había volado el coeficiente intelectual de mi hijo en los últimos dos años ?

Vamos a darnos prisa, lentamente ... con calma, porque estamos apurados, así como la famosa frase de el Quijote, que paradójicamente nunca fue escrita por Miguel de Cervantes que dice ... "Vísteme despacio Sancho, que estoy apurado" ... así lentamente ... porque urge.
Es como en un “Big Brother” concebido en la más febril fantasía de George Orwell, los salvadoreños somos vigilados, espiados, señalados, apuñalada nuestra privacidad a diario y sistemáticamente.
Le pasamos echando a la culpa al 2020, por el Covid19, las muertes, la proliferación de los caprichos políticos, no como estrategia sino por ignorancia, aunque tendemos a olvidar que los países que tomaron iniciativas al respecto ( que fueron más buxos, pues) terminaron el 2020 ya vacunando …

Ahora que tras los enchiboles de discursos y cadenas Nacionales, sabemos que tendremos en el primer trimestre del 2021 (o sea que puede ser marzo), dos millones de vacunas COVID 19 “regaladas” por ser este país del quinto mundo que somos …

Hemos de retroceder más de un siglo atrás para tratar de entendernos a nosotros mismos, los seres humanos, y la serie de estupideces que cometemos … aun hoy a diario, con los otros miembros del mundo Animal … (mucho menos animales que nosotros).