Fue una de esas desafortunadas coincidencias, iba de viaje de negocios, en el aeropuerto me encontré con Ramiro, buen amigo de infancia …

De las andanzas futboleras de mi infancia, que fueron múltiples, y de miles de kilómetros corridos tras un balón... nunca me voy a olvidar ...

Entramos con mi hija a la sala de cine, el olor a palomitas de maíz inundaba el ambiente, afiches de las últimas películas adornaban los pasillos, en los estantes se mostraban golosinas, bebidas para el gusto de los comensales, nos acercamos a la ventanilla para comprar los boletos y desde ahí surgió la primera decisión que tenía que tomar, el empleado me preguntó:

No se trata de no ahogarse en un vaso de agua, se trata también de no naufragar en el lavamanos…

Telefonazo matinal, domingo por la mañana, cuando todos duermen, es señal de alarma … y algo grave, seguro !

El Sensei Q- Lozano nos tenía a todos despiertos a las 4 45 am (7229 tiempo de UTU), viendo el Levante, nunca supe si él se había dado cuenta del terrible levante de toda la noche … todos estaban ojerosos, bue ..yo también.

La historia data de 68 años , el seleccionado indio (ojo, no hindú, hinduismo es la religión, indio el gentilicio), bah ! la selección de India no asistió al Mundial de Brasil, en 1950, debido a que a sus futbolistas, la FIFA, no les permitió jugar descalzos.
Cuando alcanzo a ver el sol, a través del agujero que el tiempo implacable dejó en mi zapato, y me doy cuenta de todo lo inútil que ha sido el trayecto caminado, es entonces que me doy cuenta del éxito de mi fracaso…

“Pero ...hubo alguna vez once mil vírgenes ?" (Enrique Jardiel Poncela)